Daños colaterales: la Covid-19 y la revisión de artículos científicos

La situación epidemiológica ha impactado en todas las esferas a nivel mundial, esa es una realidad que cada día nos acompaña y parece interminable. Los procesos de investigación científica, de publicación de artículos y resultados, la gestión editorial y la revisión de artículos científicos no está exenta de transformaciones debido al nuevo coronavirus.

El volumen de información científica respecto a tiempos anteriores a la pandemia, se ha triplicado. Esto no indica que todo lo que se publica sea información veraz y fidedigna. Recientemente dos estudios importantes han sido retirados en un periodo muy corto tras su publicación, haciendo que las comunidades especializadas duden sobre la calidad del proceso de revisión por pares y si acaso existió dicha revisión.

Llaman la atención dos casos a los que hace referencia Julio Alonso Arévalo: 1. Un estudio que asegura que los medicamentos para la presión sanguínea son seguros para las personas infectadas con el coronavirus y 2. otro estudio que advierte que los medicamentos contra la malaria aprobados por el presidente Trump son peligrosos para estos pacientes.

Los más notable de ambos casos es que fueron publicados en revistas de primer nivel como New England Journal of Medicine y The Lancet, las cuales se retractaron al poco tiempo de sus publicaciones debido al rechazo que generaron ambos textos en la comunidad de científicos, quienes con solo leer comprobaron la carencia de argumentos sólidos.

Esta situación ha causado una gran preocupación entre los investigadores, editores y las editoriales internacionales. Se han puesto en la cuerda floja la calidad y la credibilidad de prestigiosas revistas internacionales. Alonso Arévalo alerta que la prisa por investigar el coronavirus puede haber apremiado en exceso el proceso de revisión por pares y abierto la puerta al fraude, amenazando el prestigio de respetadas revistas médicas, justo cuando más se necesitan.

Asevera, además, que la revisión por pares debe salvaguardar la calidad de la investigación científica. Cuando una revista recibe un manuscrito, los editores piden comentarios a tres o más expertos en la materia. Las evaluaciones escritas de los revisores pueden forzar las revisiones de un artículo o hacer que la revista rechace el trabajo por completo. El sistema, ampliamente adoptado por las revistas médicas a mediados del siglo XX, sustenta el discurso científico en todo el mundo.

El problema de la confianza es que es demasiado fácil perderla y demasiado difícil recuperarla, dijo el Dr. Jerome Kassirer, antiguo editor jefe del New England Journal of Medicine, que publicó uno de los artículos retirados a principios de mayo. Estos son grandes errores asegoró en entrevista con Roni Caryn Rabin en The New York Times. Si los científicos externos detectaron problemas que no fueron identificados por los revisores, entonces las revistas fallaron, agregó.

Es un momento vital, en el que se debe salvaguardar la veracidad de la información, la calidad de los resultados, la seriedad de las investigaciones y de la revisión rigurosa de los expertos. Solo así, se le gana la batalla a la prisa que ha impuesto la actual pandemia y se logra cerrar la puerta al fraude científico, circunstancias que pueden acabar con el prestigio de la mejor revista científica en una sola publicación.

 

Referencias:

Alonso Arévalo, J. La pandemia se cobra nuevas víctimas: prestigiosas revistas médicas [Blog] Universo Abierto, 2020. [revisión 26 julio 2020]Disponible en: http://universoabierto.org/2020/07/25/la-pandemia-se-cobra-nuevas-victimas-prestigiosas-revistas-medicas/

 

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